domingo 16 de octubre de 2011

How to lose a life.


Se despertó de un sobresalto.
Anna Veracruz estaba tumbada en la cama, sudando. Miraba hacia el techo, contaba grietas, intentaba reprimir cada uno de los pensamientos que la bombardeaban.
Habían pasado dos días. Dos días desde que perdió a su hermano.
Podría decirse que la relación con éste no era del todo buena en los últimos meses. Thomas, que así se llamaba el joven, había caído en una vorágine autodestructora de alcohol, drogas, y velocidad. Y sólo había una culpable: Sybille.
Sybille era una persona que no dejaba indiferente a nadie. Maniplaba a las personas sin importar las consecuencias, ni los sentmientos. Sybille era arsénico para el alma: aparentemente transparente, pero te mataba por dentro.

Diciembre del 2010. El sol de invierno intentaba abrazar la fría jungla de concreto y metal.
Ambos se cruzaron en el momento indicado, en el lugar adecuado. El lobo con piel de cordero y el pastor cansado de la rutina.
Eran días de pasión y lujuria. Días de 200 kilómetros hora, días nevados.
Sus ropas favoritas estaban hechas de aire, sus manos trazaban surcos en la piel del otro. El carmín de ella por su cuerpo, intentando marcar su territorio en algunos de los rincones más íntimos de Thomas. Él era, definitivamente, su presa. Una presa con la que le gustaba jugar.

Pero hay algo con lo que Sybille Dalmais no contaba, y era que se estaba enamorando. Toda una incongruencia sentimental para la reina de hierro: el juego se le estaba alargando demasiado, y había un tercero que la estaba ganando: el amor.

Anna Veracruz observaba la lenta transformación de su hermano pequeño: había pasado de ser un hombre feliz a ser un hombre sentimentalmente dependiente. Se estaba transformando lentamente en un títere cuyos hilos no eran más que polvo blanco y orgasmos. Thomas se había vuelto irascible, apenas salía de casa, ni qué decir que apenas atendía al teléfono, provocando por tanto, la preocupación de cuantos le rodeaban.
Anna iba de cuando en cuando a visitarle y a llevarle comida. Vivía confinado en sus pensamientos oscuros. Y éstos llevaban el nombre de Sybille.
El post de las aventuras por el zulo será conjunto. Yay! El viernes aprendí por qué  la gente le habla a la tele. Incluída yo. El proceso de identificación y de agregación que la imagen provoca en el ser humano.
Ay, mi favorita para hablarle era la Griso. Seguida de la Mariló Montero ¡Qué estilaso me lleva la muhé!
Este texto que os he posteado forma parte del esquema de mi primera novela, cuyo titulo provisional es 1999 pájaros de papel.
 Todos los personajes son ficticios y cualquier parecido con la realidad es pura coincdencia :)

Muaseh,
Laury :D
PD: Mon cher roi, Lundi il y aura 100 jours qu'on est ensemble. Merci, mon petit soleil, mon homme au chocolat. :D



3 gotas de lluvia:

khymita dijo...

Uau me ha enganchado totalmente, escribes genial, así que voy a buscar tu librro para comprármeloo ^^

Laury~! dijo...

Gracias :D Aunque 1999 pájaros de papel está aún en proceso, es un bebé xD
Cuando esté a la venta avisaré ¿ok?
Muchas gracias por comentar!

Raquel dijo...

Enhorabuena por el fragmento. Me he quedado con las ganas.
Mucha suerte con la novela.